miércoles, 23 de julio de 2008

En todas partes hay tesoros

Bajo este título quiero recoger elementos que veo en mi vida cotidiana, vas por la calle o al supermecado y ves algo que te arranca una sonrisa.

Quiero empezar por un graffitti que hay en la calle Fuencarral y que me encanta. Tiene un color muy chulo y el dibujo me guuuuuuuuuuusta.

Su autor lo ha titulado "La cerda con botas" .

¿Qué puede haber mejor que un par de buenos muslos, bueno jamoncitos en este caso, en unas medias de rejilla y con botas de tacón?. Vale, lo reconozco, estoy enfermo.

Mi barrio, puente de Vallekas, es un baúl lleno de tesoros. Es un barrio con mucha tradición reivindicativa y por eso me alegra ver como el pequeño comercio lucha por la integración de la gente con minusvalías. Como ejemplo tenemos este maniquí.

Había visto maniquíes sin brazos, pero que los tenga y arrancarle uno por una causa más elevada me parece que no tiene precio.

Seguimos en mi barrio, de hecho seguimos en la misma calle y es que Peña Prieta da para mucho. Si vas leyendo los carteles de los distintos negocios te puedes llevar alguna sorpresa.

Le he dado vueltas a la cabeza y yo creo que falta un acento y una flecha. Sería algo asi "Medeterraneo, peluquería de ÉL" con una flecha apuntando al dueño del negocio y suponiendo que con Medeterraneo no se refiera a ningún mar que conozcamos.
Sin salir de mi barrio, pero ya callejeando un poco, veremos un fenómeno que apareció en Navidades pero que ha ido creciendo poco a poco. Yo supongo que empezaría como decoración navideña y ya ha quedado arraigado en la tradición del barrio. Un poco como el Puppy del Guggenheim, que solo iba a estar un año pero le cogimos tanto cariño que se quedó para siempre en Bilbao.
Sí, aqui en vez de colgar luces de navidad colgaron zapatillas, me imagino a los niños atando sus zapatas por los cordones y lanzándolas como honda lanzada por David contra Goliat. La rebeldía del barrio. Ironías a un lado, realmente me gusta la iniciativa así que invito a todos mis amigos que tengan pensado visitarme en Madrid, que no tiren sus zapatas viejas y colaboren con el movimiento de las zapatillas rebeldes.

Y para finalizar los tesoros de hoy nos vamos al supermercado. Siempre nos hemos sentidos orgullosos de la gastronomía vasca, una de las más importantes a nivel mundial. En mi barrio hay una comunidad importante de inmigrantes y los supermercados han visto el negocio y han puesto una sección con productos traídos de Rumanía, Chile, Colombia..... Latinoamérica, ahhhhh, allí sí que saben comer, saben que cosas son sabrosas, jugosas....

Entre los jamones en medias de rejilla y la comida latinoamericana me ha entrado un hambre voraz. Ummmmmm ¿por qué me mira mi novia con cara de "lo único que te vas a comer son las espinacas de ayer"?. Maldito frigorífico bosch....¡toma patada!

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